Pensando en lo anterior Ramiro se dispuso a investigar un poco mas acerca del comportamiento de la sociedad mexicana actual. Desde ese momento el observaba a la gente cuando salía a cualquier lado, esto siempre de una manera discreta pero que a su vez no pudiera perder de ellos cada detalle del comportamiento de las personas.
En una ocasión caminando por la calle con las manos dentro de los bolsillos y portando su mochila color negra que combinaba con su pantalón y sus tenis, Ramiro se detuvo frente a la salida de la estación del metro de la Ciudad de Mexico llamada ¨zócalo¨, ya que le había llamado la atención la publicidad de yacía .pegada en una de las paredes a menos de dos metros de el, la cual invitaba a asistir a unos talleres gratuitos acerca de psicología social. Esto como era de esperarse le agradó demasiado a Ramiro el cual inmediatamente se dispuso a ver la fecha, hora y lugar donde se estarían llevando a cabo estos. Afortunadamente para Ramiro esos talleres se llevarían a cabo en la explanada del palacio de bellas artes, lugar que Ramiro conocía bien debido a que era en ese lugar donde el acostumbraba a asistir para relajarse en sus días mas difíciles, pero lo mejor de todo era que el tendría disponibilidad de tiempo para asistir perfectamente. Así que no lo pensó mas y en seguida lo apuntó en su pequeña libreta, la cual utilizaba como una especie de agenda.
Ramiro espero el día con ansias y se la pasaba pensando en ello ya que este tipo de temas eran algo que desde siempre le había llamado la atención.
Una vez llegado el día Ramiro se levantó de golpe de su cama con una emoción con la que muy pocos en la gran ciudad se daban el lujo de sentir. Ramiro se paró frente al espejo midiendo una camisa de vestir color gris y un pantalón negro al mismo tiempo que pensaba en como serían dichos talleres.
Ya en el lugar Ramiro vio una enorme carpa en la cual la entrada constaba de un enorme inflable en forma de arco de color blanco, ante el cual Ramiro quedó sorprendido.
Continúa...
En una ocasión caminando por la calle con las manos dentro de los bolsillos y portando su mochila color negra que combinaba con su pantalón y sus tenis, Ramiro se detuvo frente a la salida de la estación del metro de la Ciudad de Mexico llamada ¨zócalo¨, ya que le había llamado la atención la publicidad de yacía .pegada en una de las paredes a menos de dos metros de el, la cual invitaba a asistir a unos talleres gratuitos acerca de psicología social. Esto como era de esperarse le agradó demasiado a Ramiro el cual inmediatamente se dispuso a ver la fecha, hora y lugar donde se estarían llevando a cabo estos. Afortunadamente para Ramiro esos talleres se llevarían a cabo en la explanada del palacio de bellas artes, lugar que Ramiro conocía bien debido a que era en ese lugar donde el acostumbraba a asistir para relajarse en sus días mas difíciles, pero lo mejor de todo era que el tendría disponibilidad de tiempo para asistir perfectamente. Así que no lo pensó mas y en seguida lo apuntó en su pequeña libreta, la cual utilizaba como una especie de agenda.
Ramiro espero el día con ansias y se la pasaba pensando en ello ya que este tipo de temas eran algo que desde siempre le había llamado la atención.
Una vez llegado el día Ramiro se levantó de golpe de su cama con una emoción con la que muy pocos en la gran ciudad se daban el lujo de sentir. Ramiro se paró frente al espejo midiendo una camisa de vestir color gris y un pantalón negro al mismo tiempo que pensaba en como serían dichos talleres.
Ya en el lugar Ramiro vio una enorme carpa en la cual la entrada constaba de un enorme inflable en forma de arco de color blanco, ante el cual Ramiro quedó sorprendido.
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